viernes, 7 de marzo de 2014

Mă doare capul!

Menuda mañanita.....

Este finde nos íbamos a ir a pasar unos días al oeste y ver unas ciudades cerca de la frontera con Hungría (Hungría? Sí, creo que era Hungría... no soy muy buena en geografía...). Pero resulta que por circunstancias diversas, habrá que posponer el viaje....

Así que esta mañana, me he acercado al cajero para sacar el dinero para pagar la residencia, que aún no había pagado... ups!

Cuando estaba sacando dinero, algo que puede parecer fácil, pero si el cajero te habla en rumano, no lo es tanto, estando yo concentradísima en mi tarea, me llaman por teléfono....

Un teléfono rumano, al contestar me hablan en inglés. Vaaaale, son de la oficina de relaciones internacionales de la universidad. Que tengo que ir hoy último día a hacer no sé qué papeles, y que lleve unas fotocopias de mi DNI, y mi tarjeta sanitaria europea.....

A pesar de que casi se me traga la tarjeta el cajero del demonio, cojo mi dinero y me vuelvo para la residencia.

Evidentemente, la administradora no habla inglés, así que como puedo le explico que quiero pagar. Nos entendemos, me ahorro hacer ninguna broma; porque no tiene mucho sentido del humor y mi rumano no da para tanto, pero finalmente lo consigo.

Subo a la habitación, cojo la documentación, y voy a buscar un xerox (aquí las copisterias se llaman así). Gracias a que el otro día tuve que sacar una copia del DNI, sé donde hay una cerca del cămin. Y con mi diccionario de mano entro y le pido las fotocopias que necesito. Después de un pequeño mal entendido con el precio (a veces me lío con el catorce y el cuarenta....), me dirijo a la oficina de relaciones internacionales con todos los papeles.

Me atienden en inglés y me hacen rellenar unos papeles. Aquí importa tu nombre, pero para todo te piden también el nombre de tu padre y de tu madre. Así que, ama, aita, sois famosos en Rumanía. Estais en todos mis formularios.... jajajaja.

Mi siguiente misión ha sido ir a un edificio municipal a pagar no se que impuesto local. Tenía que pagar 6 lei.

Llego al susodicho edificio, que no estaba muy lejos, y busco a alguien que sepa inglés. Al cuarto va la vencida. Le cuento mi película y me manda para abajo, para la derecha, luego recto, luego salir del edificio para cruzar un patio, luego recto y otra vez para la derecha (bueno, el de información solo me ha dicho abajo a la derecha, el resto lo he ido adivinando sobre la marcha).

Llego por fin a la ventanilla de impuestos locales. Peeeero, la amable señorita de la oficina, ni papa de inglés. Le explico que soy erasmus, que tengo que pagar una tasa, bla, bla, bla.... después de varias preguntas y respuestas para intentar entendernos, le digo, con cara de desesperación: solo sé que tengo que pagar 6 lei.

Y esa era la clave!!! Pero nos hemos encontrado con el problema de los dos apellidos, es que somos raros..... pero ese también lo hemos resuleto.

Paso por una copistería en el mismo edificio y pido (o creo pedir) una carpeta que me han dicho que compre para poner todos mis documentos juntitos... siete minutos después (sí, siete, que los he contado) y otro sin fin de preguntas y conatos de respuesta, vuelvo para la oficina de relaciones internacionales con todos los deberes hechos.

Al llegar.... lo he hecho todo bien!!! Y están muy orgullosas de mí. Y como les hace gracia mi rumano, me preguntan cuánto tiempo llevo aquí y qué tal me estoy amoldando... esas cosas (evidentemente en rumano).

Resulta que falta que la directora firme no sé que papel, así que me llamarån luego para que vuelva. Porque tengo que tramitar esos papeles en otra oficina.

Resultados y conclusiones:
He pagado no sé qué impuesto local.
Tengo que llevar no sé qué papeles a no sé donde y no sé cuando.
Los edificios administrativos de este país parecen sacados de "Cuéntame".
Mi rumano es mejor de lo que pensaba.
Me duele la cabeza!!! (Mă doare capul!!!).

Así que voy a echarme un rato....

Tiempo total de realizar unos trámites que allí me hubieran llevado 20 min: 2 horas 20 min....

Estas son el tipo de aventuras que me encuentro en este país....

jueves, 6 de marzo de 2014

¿Qué hay de tu cocina nueva?

(Escribo esto mientras suena O lume nebuna de Bere Gratis; Un mundo loco de Cerveza Gratis)

Por aclamación popular comenzaré escribiendo sobre mi nueva cocina, en el primer piso... (que insistencia... estáis todos expectantes con eso.... jajajaja). Pues mi cocina del primer piso es como la vieja del tercero, pero enterita y en pleno funcionamiento. Aunque muchas veces cocino en la del piso tercero, que mola más. Lo bueno del primer piso es que la cocina se usa menos que la del tercero, y que además la gente es mucho más limpia, así que está limpia siempre (no solo media hora después de que la limpien las señoras de la limpieza). Además tenemos un cartel en la puerta recordándonos que tenemos que ser limpitos, así que por ese lado genial. 

¿Queréis fotos? Pues dejad comentarios, y pedidlo; que sois unos vagos y solo unos pocos dejan comentarios, y eso aquí anima mogollón....


La última vez os iba a hablar de mi carnet de estudiante, y esas cosas. Pues os cuento la historia. Tenía que sacarme unas fotos para el carnet, así que me fui por la mañana temprano al centro, al único sitio que conozco en el que me podía sacar fotos. Y fui mi primera larga conversación en rumano!!! Le dije que quería sacarme unas fotos para el carnet de la universidad, me dijo que pasara al fondo y que esperara, vino otra chica que me dice que mira para aquí, que no se qué (ya sabéis, esas cosas de los fotógrafos), y luego me dice que estarían en unos diez minutos. Le pregunté si podía irme a tomar un café y luego volver, me dijo que sí, y todo eso en rumano!!!!

Super orgullosa de mi misma, me fui a tomarme un café cerquita y, como ya me había envalentonado, lo pedí en rumano, y le pregunté si podía coger uno de los periódicos que tenían allí. Y entendí las noticias!!! Estaba en racha!!

Cogí mis fotos (previo pago, claro, jajajaja) y me fui para la uni, a por mi carnet, que me dieron al día siguiente.

De las fotos ni siquiera voy a comentar, tengo cara de susto y una melena rara, os juro que me miré al espejo antes de posar, pero no se que pasó de camino al taburete donde me senté para posar. Pero el carnet está genial. 

El carnet propiamente dicho es el librito blanco de la izquierda de la imagen. Tiene mi foto, mis datos, etc. Y también es un boletín de notas. Si, efectivamente, lo que estáis pensando, rumanian style. Y lo otro tiene que ir junto. Es una chequera para que me hagan descuento en los trenes de Rumanía. Tenemos un 50% de descuento. Pero la chequera no es renovable, es la que te dan y punto; si se te acaban, se te acabaron. Y el carnet es mi identificación para el tren.

Hoy no os voy a hablar de comida (ooooohhhh, si, ya se que os gusta que os hable de comida.... todos me lo decís....jajajajaja, como se nos nota la patria.....). Hoy os voy a hablar de bebida. 

Aquí la cerveza es muy barata, medio litro entre 4,50 lei (como 1 €) y 8 lei (como 2 €). Depende de la cerveza y del sitio donde te la tomes. Tienen varias cerveza de aquí, Ursus, Timișoreana, Noroc, unas cuantas... y alguna de importación, como Turborg, Bergenbier o Beck´s.

También tienen vino, pero es bastante más caro, y aun no he encontrado ningún rumano que me explique bien los tipos y las regiones, así que lo iremos descubriendo poco a poco. El otro día estuvimos en un bar que es como una cueva y tome un vino blanco muy rico. Le pedí (en rumano) al camarero que me trajese la botella para sacarle una foto. Me miró extrañado, así que le pregunté a una de las chicas rumanas con las que estaba si se lo había dicho bien y me dijo que sí. Ella le explicó que era de fuera y que mi familia tenía viñas y eso. El camarero se rió y me trajo la botella. Supongo que pensaría, estos guiris raros.... jajajaja, pero me trajo la botella, que era lo que importaba.

Anka, la chica morena de la foto, intentó traducirme el nombre del vino, pero nos hicimos un lío y pensé que me decía que el vino se llamaba los templarios (me acordé de tí, Xabi!!!), pero cuando me trajeron la botella leí que se llama "El vino del Caballero" y es de una zona cercana a Sibiu. Ya profundizaré en este tema, que me interesa. Además tienen mucha costumbre de hacer vino, conservas y licores en casa, así que probar cosas caseras es fácil.

Dos cosas más para acabar, por hoy. Primero, mi tenderete. En el sótano hay unas mujeres que nos hacen la colada, por 2 lei sin suavizante (0,50€) y por 3 lei (0,75€) con suavizante. Además, por el mismo precio te la secan en secadora. Pero la secadora la ponen super caliente y estropea mucho la ropa, te encoje. Así que me compré un tenderete por 20 lei (unos 5€) y ahora tiendo la ropa en la habitación, y lo uso también de ambientador. Todo el mundo que viene a la habitación se queda con lo bien que huele... jajajaja... Además, tardan menos en limpiarme la ropa. La llevo en una bolsa por la mañana (he descubierto que es mejor llevarla a primera hora y para después de comer ya la tengo.

Y por último, os comenté que por San Valentín habíamos grabado un vídeo. Aquí nos buscamos tonterías para no aburrirnos.... Luego lo monté todo en un vídeo. No os cuento más, prefiero que lo veáis. Sé que es una tontería, pero estamos todos super orgullosos de nuestro trabajo....


jueves, 27 de febrero de 2014

Una semana llena de aconteciemientos

(Escribo esto mientras suena Unde eşti de Publika)

Menuda semana!! Tenía pensado hablaros de la universidad, de mis clases, de mi carnet de estudiante, de ese tipo de cosas, pero.....

Voy por partes. Os lo cuento cronológicamente para que nadie se pierda. Yo compartía habitación con una alemana en el tercer piso, que es el piso donde están también los erasmus españoles. En el tercer piso, la cocina estaba hecha polvo, como ya pudisteis ver en unas fotos. La historia es que yo aún no había firmado el contrato de la residencia. 

La alemana se fue hace una semana y yo desde entonces he estado sola en la habitación a la espera de que metieran a otra persona. En principio, la persona con la que iba a compartir la habitación era otra alemana, estudiante de teología.

Nos convocaron a los estudiantes erasmus que hemos llegado para el segundo semestre en el despacho de administración del cămin para firmar el contrato, el miércoles al mediodía. Teníamos que llevar también una copia de nuestros documentos de identidad. 


El lunes a la noche nos cambiaron la cocina. La estrené el martes a la noche, después de las 7 horas de clase, me había ganado comer casero y rico, con calabacín rebozado y palitos de pescado. El calabacín exquisito, e impregnó la cocina a olor de cocina de la amona. Los palitos de pescado, pues eso, palitos de pescado. Pero a veces, es lo que hay.


¡¡En esto sí que se puede cocinar!! Funcionan todos los fuegos, y funciona genial!! En el momento nos pusimos a pensar en todos los manjares que podíamos preparar, con qué íbamos a estrenar el horno, que nuestra siguiente "comida familiar" seria estupenda.

Me levanto el miércoles por la mañana, ya recuperada de las clases del día anterior, y me bajo al "Andiamo", el bar en forma de cabaña que esta cerca de la residencia, a tomarme un café, mirar los correos etc. Después del café me acerco a una tienda de aquí al lado para sacar la fotocopia. Ya tenía todo en orden.

Me vuelvo a la habitación, friego los cacharros, tiendo la ropa (me he comprado un tenderete pequeño. Pero es otra historia, recordadme que os la cuente). Nos citaron entre la una y las tres; así que bajé para la una, y evidentemente aún no estaba nadie (algo bastante común por aquí). Me vuelvo a subir a la habitación, y después de leer un rato, me dormí. A las tres menos veinticinco me llaman al móvil desde un número rumano y bajo corriendo con mi fotocopia y todos los papeles.

Al llegar al despacho de la administradora me dicen que si no me importa cambiarme de habitación, porque hay dos chicas turcas que quieren estar juntas, les digo que no, y me hacen rellenar el contrato con mis datos. Me asignan la habitación 108. 

Y vosotros diréis, ¿y esta chapa para esto? Pues ahí va la explicación: ¡Estoy en una habitación individual! 
Y vosotros, ¿YYYY? Al margen de lo obvio, que es que no comparto habitación, ¡la susodicha tiene balcón!
¿Y sólo eso? jajajaja. ¡Pues no! Como el cambio ha sido obligado, pago lo mismo que en una habitación doble jajajaja. ¡Toma esa! (aunque sé como funciona este país, y aún estoy esperando a la letra pequeña de este "favor"... no me fío de estos rumanos....).

Así que pregunté cuando me tenía que mudar y me dijeron que ese mismo día. Eran las 3 y yo tenía clase a las 5. Así que empecé a llenar las maletas de nuevo, y gracias a la ayuda de algunas compañeras, me trasladé en tiempo récord!!

¿Qué, que decís?¿Fotos, fotos? Por supuesto!!






Perdonad del desorden, pero me acababa de mudar!! No os quejéis, lo primero que pensé fue en vosotros, según entre en la habitación me vinisteis a la mente. Pensé, les encantará ver esto.

martes, 25 de febrero de 2014

¿Quién me mandaría a mí?

Primer día de clase. 7 horas en rumano.

Resultado: ¡Me quiero morir! Me estalla la cabeza. ¿Quién me mandaría a mi....
Venir
Elegir estas asignaturas
Ser txintxo y asistir (no como los demás erasmus)....?

Hoy no tengo energía para más. Buenas noches.

PD: ¡Nos ha puesto cocina nueva!

sábado, 22 de febrero de 2014

Lo prometido es deuda

(Escribo esto mientras suena Ne intamplam de Emmah Toris)

Esta mañana he acompañado a Christina a la estación de autobuses porque se va a estudiar a Cluj, otra ciudad aquí cerca. Así que ahora estoy sola en la habitación. No se por cuánto tiempo. Ya me han dicho que tendré nueva compañera, otra alemana, que estudia teología. A ver que tal resulta el cambio. Ya os iré contando.

Me he dado cuenta de que en todos los post hablo de comida... jajajajaja... Tranquilos, que no paso hambre. Da la sensación que solo hago que comer... Pues para no defraudaros, este también lo empezaré por tema culinario.

El jueves tuvimos una International Dinner. Cada nacionalidad preparó comida típica y nos fuimos a la cantina de los estudiantes. Los estudiantes rumanos que están con nosotros, nos trajeron un montón de especialidades típicas de aquí; Carol, una chica francesa, nos preparó Ratatouil, también había una sopa polaca, vino de oporto y unos aperitivos cortesía de los portugueses, varios platos turcos (muuuuyyy buenos), una especialidad a base de queso y no se que más de los alemanes, y nuestra aportación: sangría, tortilla de patata y arroz con leche (gracias amatxo por la receta). Estuvo divertido. Había cosas más ricas que otras, pero comimos bastante bien, la verdad. Y había para todos los gustos.

Zanjado ya el tema de la comida (por el momento... jajajajaja), os anuncio que ya he comprado un par de guías de Rumanía, un diccionario Rumano-Castellano; y, siguiendo las recomendaciones de Arantza, un diccionario de definiciones en rumano. Ya estoy preparada para viajar y contaros todo aquello que vea (y que pruebe... jajajaja... ¡Cómo no!).


Ayer estuvimos en un partido de baloncesto. Jugaba el equipo de "nuestra" universidad contra el equipo de otra ciudad que espero visitar pronto porque me han dicho que es muy bonita. Resultado: los bañamos, palizón. Nos daba tanta pena el equipo contrario que la cancha entera aplaudía también cuando marcaban ellos. Pero fuimos casi todos los erasmus, así que estuvo muy divertido. Cantábamos con los hinchas y nos metimos mucho en el papel.



No quiero irme sin contaros algunas curiosidades de por aquí. Una de las cosas que más me alucina es la cantidad de perros callejeros que están sueltos por la calle, vagabundeando. Normalmente son bastante dóciles, aunque por si acaso no nos acercamos mucho, sobre todo si los vemos en grupo o comiendo. El otro día íbamos camino del Karaoke (tranquiiiiiilos, yo no canté, sé cuales son mis límites... jajajajaja) y se nos acercó un perro super simpático, ¡hasta se sentó para que le sacara unas fotos! jajajajaja.



Pero las curiosidades no acaban aquí. Otra cosa que me supera.... es el dinero. No entiendo esta moneda. Primero y ante todo, algunos ya lo sabéis, pero otros no. Los billetes son de plástico. ¡¡¡Sí, he dicho plástico, no papel!!!! Lo que está muy bien, porque es muy difícil romperlos, y no se destruyen en la lavadora, pero sigue siendo muuuuy raro. El billete más pequeño que tienen es de 1 leu (al cambio, como 0,25€). ¿Por qué hacen billetes de ese valor? Ni idea. 
Y también tienen monedas de céntimo. La historia es que aquí, el tema del cambio es un poco complicado. Todo lo redondean, hacia arriba, por supuesto. Pero una vez sabido, se intenta pagar justo, para que no se escaqueen.... Eso tiene un inconveniente, que necesito una cartera grande!!!! Para que os hagáis una idea, en la foto hay 183,71 lei. Diréis, wowowow!!! Cuánta pasta!!! Lamento informaros que esos 13 billetes y las moneditas suponen al cambio como 42€... Así que tienes la sensación de que vas con un fajo de billetes, pero al final... no llevas nada. Lo bueno es que cunden.

La semana que viene empiezo las clases, por fin, pero eso es otra historia; creo que por hoy es suficiente.


miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Ya ha pasado un mes? / ¿Sólo un mes?

(Escribo esto mientras suena acasă de Smiley)

Ayer hizo exactamente un mes desde que llegué a Rumanía. Y es una sensación extraña porque siento como si hubiera sido ayer y como si hubiera sido hace meses, al mismo tiempo. No tengo tiempo para nada, y al mismo tiempo tampoco hago mucho.... jajajajaja.

Se que he tardado mucho en escribir desde la última vez. Allí han pasado muchas cosas, aquí solo algunas. Me hubiese gustado poder acompañaros a algunos de vosotros en estos momentos en los que no lo estáis pasando bien. Y ojalá también pudieseis, otros tantos, acompañarme en esta experiencia. Aunque gracias a la tecnología creedme si os digo que os siento muy cerca.


Os preguntareis qué he hecho todo este tiempo... Tranquilos, porque no os lo voy a relatar todo ahora... os dosificaré la información... jajajaja. No quiero aburrir a nadie. Y prefiero que estéis deseosos de leerme, no que se convierta en una tortura china.


Lo más importante es que he terminado el curso de rumano. Y según pone en mi certificado, con muy buena nota... Sé que no esperabais otra cosa de mi.

Voy a echar mucho de menos el curso, porque me lo pasaba muy bien. Nos reíamos mucho. 
Resultado del curso: Soy capaz de tener pequeñas conversaciones en rumano, entender más o menos el contexto de una conversación, si hablan despacio, y entiendo los carteles que leo por la calle. Alguno de estos días compraré un periódico, a ver si entiendo algo....

El lunes fui por primera vez a mi facultad, porque tenía que hacer unos papeles. Se supone que he elegido lo que voy a estudiar, aunque aún no tengo claro que se supone que voy a estudiar.... jajajaja... como decimos por aquí: Romanian Style (estilo rumano....). Es algo que repetimos a menudo. Tal vez sea porque no siempre entendemos que pasa, o porque simplemente, como es de esperar, las cosas funcionan diferente.

Si todo sale tal como espero, como he entendido, como creo, la semana que viene empiezo las clases y sólo tendré clase los martes, los miércoles y los jueves (UN APLAUSO PARA MI!!!!, jajajajaja). Lo que significa que tendré fines de semana largos, como quería, para poder viajar por Rumanía. 

Tengo que sacarme el carnet de estudiante de la uni, porque nos dan una especie de "chequera" que podemos usar para que los viajes en tren y en autobús nos salgan más baratos. 

Por lo demás, he visitado museos, salido con los erasmus, y probado dulces rumanos (esto va especialmente para mi madre, y para Ion). Papanaşi a la derecha, gogoşi a la izquierda.  Valoración: UUUMMMM!!!!

Aquí comen mucho cerdo y pollo, ciorbă (sopa) en todas las comidas. Pero echo muuucho de menos el pescado (que brilla por su ausencia, y por su precio... jajajaja) y la ternera, que también es un artículo caro. Pero como bastante bien.

Lo bueno de estar en una residencia con un montón de gente de diferentes sitios, es que pruebas también cocina de diferentes sitios. El otro día Sana, una compañera pakistaní del curso de rumano nos preparó unos platos pakistaníes. Y ríete del chorizo picante de mi pueblo!!! estuve sudando picante dos días.... jajajajaja.

Creo que lo voy a dejar aquí de momento, porque se me acaba la batería. Recordadme que os hable del Astra Museu, de los "ojos de Sibiu", del vídeo que grabamos por San Valentín y del gimnasio al que me he apuntado. Prometo que esta vez, no os tendré tanto tiempo esperando.

Por cierto, la canción del principio... ¿Suena también allí? Aquí machacan con ella. Pero tenía que compartirla con vosotros, habla de viajar por el mundo, reír, divertirse, pero volver a casa.

domingo, 2 de febrero de 2014

Dos semanas ya

Bună dimineața! (para los que sabéis euskera se leería como buna diminatza) o ¡Buenos días! o Egun on! 

Llevamos unos días con buena temperatura, como 5º o 6º, pero con vientos muy fuertes. Y como no ha vuelto a nevar, la nieve, y el hielo, se ha ido. Menos mal que saqué algunas fotos!!! La verdad es que la ciudad estaba muy bonita con la nieve.
La semana pasada fui con una amiga mallorquina, Judith,  a dar un paseo y sacar algunas fotos de la ciudad nevada. Nos fuimos a la piață mare (la plaza mayor). En la plaza tienen una pista de patinaje. Nos la encontramos nevada, y aunque había "caminos" para cruzarla era más seguro andar por la nieve que no estaba pisada, porque por donde andaba la gente había hielo. 
Hacía mucho frío, los coches tenían estalactitas por todos los bajos, pero siendo Sibiu una ciudad medieval como es, nevada se convierte en un espectáculo. No sabéis como agradezco tooooda la ropa de abrigo que he traído.

Después del paseo nos fuimos a comer a un restaurante que sirve comida tradicional de Transilvania. Menos mal que Judith lleva aquí más tiempo y me podía explicar que comíamos. 

El restaurante, como muchos otros sitios de aquí también tenía una chimenea, tradicional, como una especie de cocina económica, que ayudaba a crear un ambiente muy hogareño. 

Los camareros llevan una indumentaria típica. En la zona de Transilvania, los colores tradicionales son el blanco y el negro. Y nuestro camarero aceptó amablemente sacarse una foto conmigo (ya sabéis, la típica foto del turista... jajajaja).

Aquí en Rumanía la mayoría son griego-ortodoxos (u ortodoxos griegos, no se exactamente como se dice) y tiene una iglesia ortodoxa supergrande en la parte vieja de la ciudad, con su universidad de teología y todo. Es un edificio relativamente "moderno", pero es impresionante; no tanto por el exterior, como por el interior. Por dentro todas las paredes están pintadas con escenas de la biblia y colores muy intensos. A diferencia de las católicas, el altar (que lo veis en la foto de la izquierda, dorado) no está abierto, y las mujeres no pueden entrar en él.
También he ido al museo de historia. Es un museo pequeñito, pero recorre la historia de esta zona desde los hombres de las cavernas. Me recordó, la primera parte del recorrido, al museo de la Hoya (para los que lo conocéis, os podéis hacer una idea; para los que no... ¿A qué esperáis para ir a verlo? jajajajaja). Pero, no se lo digáis a nadie, el de Laguardia me gustó más, jajajaja. En esta zona, probablemente por su clima se han conservado muchas piezas de la prehistoria y había muchas herramientas de piedra y bronce, muchas vasijas y cosas así.

Esta ciudad tiene una influencia muy fuerte de la comunidad alemana, y muchas de las piezas que se podían ver de diferentes períodos de la historia tenían características de esa cultura.

En el museo también tenía utensilios de guerra medieval, de aspecto más occidental y también de aspecto otomano, y por último una sala con lápidas que me llamó bastante la atención. Tradicionalmete en las lápidas esculpían imágenes para identificar la profesión del difunto, por lo que había lápidas con botas esculpidas, panes, herramientas y cosas así. Muy curiosos, la verdad. Siento no poder mostraros fotos, pero ya sabéis, los museos....

Nos suelen organizar también otro tipo de actividades en el centro cultural. Esta semana ha sido algo apto para todos los públicos; hemos estado pintando. Nos dieron un lienzo con un dibujo de la piață mică (la plaza pequeña que suele estar al lado de la plaza mayor) y teníamos que colorearlo.

Pero la semana pasada estuvimos bailando bailes tradicionales, bebiendo țuica y comiendo pan con sal. Que me perdonen los rumanos, pero la țuica sabe a rayos. Es una especie de orujo super fuerte. Cuando me dieron el vasito, lo olí y olía como el alcohol para curar las heridas!!! Pero claro, no iba a hacer el feo de no tomármelo, así que le eche valor y me lo bebí de un trago. Una semana después aún sigo teniendo ese sabor.... jajajaja. Y para rematar el pan con sal, que como no tenía ni idea lo unté mogollón en la sal y no fui capaz de tragármelo, jajajajajaja.

Creo que por hoy va siendo suficiente, así que lo voy a dejar aquí. Os seguiré contando cosas.

La revedere!   Agur!   Adiós!